Tapeando 2026

 
Por Academia Madrileña de Gastronomía

Tapeando 2026: la cultura del tapeo madrileño viaja a Argentina y Uruguay de la mano de Tourespaña y la Comunidad de Madrid

Más de 65 restaurantes y cerca de 200 tapas inspiradas en la gastronomía y la cultura madrileñas permitirán al público de Argentina y Uruguay descubrir Madrid sin cruzar el charco gracias a esta iniciativa

 Organizado por la Consejería de Turismo de América del Sur de la Embajada de España, Tapeando 2026 celebra estos días su edición más ambiciosa hasta la fecha, con más de 50 restaurantes participantes en Argentina y más de 15 en Uruguay, y casi 200 tapas inspiradas en la gastronomía madrileña. En Argentina se está celebrando desde 3 hasta el 12 de abril en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Mar del Plata mientras que Uruguay tendrá lugar del 17 al 26 de abril en Montevideo. Esta edición tiene un claro destino protagonista: Madrid, su despensa, sus barras, sus mercados y su inconfundible cultura del aperitivo.

UNA REGIÓN QUE SE VIVE EN LA BARRA

Madrid ha construido su identidad gastronómica en torno a la barra, la taberna y el ritual del aperitivo. Aquí comer no siempre significa sentarse a la mesa: muchas veces es entrar en un bar, pedir una caña o un vermú, hacerse un hueco entre la gente y dejarse llevar por una sucesión de pequeñas delicias que convierten cualquier momento del día en una celebración cotidiana. Eso es, precisamente, el tapeo: una manera informal, compartida y muy social de disfrutar de la gastronomía. Un ritual que va mucho más allá de lo culinario y que forma parte de la cultura española.

Para quien se acerque por primera vez a esta costumbre desde Argentina o Uruguay, conviene decirlo claro: en España una tapa puede ser casi cualquier cosa. Desde una sencilla porción de queso, unas aceitunas o un buen jamón ibérico, hasta elaboraciones más sofisticadas que condensan en dos bocados toda la creatividad de una cocina contemporánea. Junto a la tapa conviven también las raciones, platos pensados para compartir en el centro de la mesa, y los pinchos, formatos más pequeños, de uno o dos bocados, perfectos para comer casi al paso. Esa variedad es una de las grandes riquezas del tapeo madrileño: lo mismo puede ser castizo, popular y contundente que refinado, sorprendente o incluso vanguardista.

LAS TAPAS MÁS TÍPICAS DE MADRID

Los bares de tapas auténticos de Madrid rara vez necesitan explicarse y no suelen anunciarse como “tapas bar”: son, simplemente, bares, tabernas, tascas o cervecerías. Lugares vivos, con personalidad, en los que la barra manda, el producto importa y el ambiente forma parte esencial de la experiencia. En Madrid, además, el tapeo tiene sus propios códigos. El mejor momento suele ser el aperitivo, antes de comer o antes de cenar, cuando la ciudad se activa alrededor de una bebida y un primer bocado. Y aunque muchas veces los locales estén llenos, eso forma parte del encanto: si hay bullicio, si cuesta abrirse paso, probablemente sea buena señal.

Si hubiera que resumir la gastronomía madrileña en una colección de bocados, habría que empezar por algunos clásicos irrebatibles: la tortilla de patatas, las patatas bravas, la ensaladilla rusa, las croquetas, el bocadillo de calamares, el bacalao rebozado, los torreznos, la oreja a la plancha o los boquerones en vinagre. Pero la región también es hoy un territorio en constante evolución. En sus barras conviven la receta castiza y la mirada contemporánea, la tradición y la creatividad, la taberna centenaria y la nueva generación de casas de comidas, barras gastronómicas y conceptos que reinterpretan el aperitivo desde un lenguaje actual.

RUTAS DE TAPAS POR MADRID

Una de las grandes virtudes de Madrid es que permite viajar por su gastronomía de barrio en barrio. La Latina conserva el pulso castizo de las tabernas de siempre; Malasaña combina tradición y modernidad; Chueca ofrece una mirada más cosmopolita; Chamberí mantiene intacta la cultura de la caña bien tirada y el aperitivo; Lavapiés suma diversidad y mestizaje a la ruta. A esa red de bares y tabernas se suman direcciones históricas que forman parte de la memoria gastronómica de la ciudad y de su relato cultural. En el centro, a un paso de la Puerta del Sol, Casa Labra sigue siendo un imprescindible por su bacalao rebozado y sus croquetas, mientras que muy cerca La Casa del Abuelo mantiene intacta la tradición de las gambas al ajillo en barra. En los alrededores de la Plaza Mayor, Casa Revuelta continúa siendo un templo del bacalao, y en el Barrio de las Letras, casas como Lhardy o Casa Alberto permiten entender cómo el aperitivo madrileño forma parte también de la historia de la ciudad. Muy cerca, La Venencia conserva ese aire único donde el vino de Jerez, los salazones y el paso del tiempo construyen una experiencia irrepetible. Mientras que en Malasaña, Bodega La Ardosa —abierta en 1892— resume como pocos sitios el alma de la taberna madrileña entre vermús, cervezas bien tiradas y tortilla de patatas.

En Chamberí, la calle Ponzano concentra buena parte de la cultura contemporánea del tapeo con direcciones como El Doble o Fide, donde la caña bien tirada y el producto marcan la diferencia. Y más allá del centro, lugares como Docamar se han convertido en auténticos destinos gastronómicos por sus míticas patatas bravas. El recorrido continúa en barrios como Retiro, donde conviven propuestas como La Catapa, Taberna Pedraza o La Castela, que han sabido llevar el tapeo hacia una cocina de producto más cuidada sin perder su esencia. A ellos se suman otros nombres que completan el mapa madrileño, desde clásicos como la Cervecería Alemana o Bodega Ángel Sierra hasta direcciones populares como El Tigre. Y junto a todos ellos, una nueva generación de casas —Arzábal, Hermanos Vinagre, Castizo o Bareto— que han sabido reinterpretar la barra madrileña con un lenguaje actual, demostrando que el tapeo no es solo tradición, sino también evolución constante.

MERCADOS GASTRONÓMICOS Y NUEVOS FORMATOS

Madrid también se descubre tapeando en sus mercados. Espacios como San Miguel, San Antón, Vallehermoso o el nuevo Bernabéu Market, que reúne desde la tortilla de Casa Dani, los pintxos vascos de PerretxiCo, el bacalao rebozado de Casa Norte, las gildas y la ensaladilla rusa de La Vinagreta o las croquetas de Toca Madera, han convertido la compra y el paseo en una experiencia gastronómica en sí misma. A ellos se suma una red de 46 mercados municipales que combinan producto fresco, puestos tradicionales, propuestas para llevar, barras y restaurantes, configurando una de las formas más vivas y actuales de entender el tapeo.

UN VIAJE A MADRID DESDE ARGENTINA Y URUGUAY

Tapeando 2026 es una iniciativa impulsada por Tourespaña y la Comunidad de Madrid que busca ofrecer al público argentino y uruguayo una puerta de entrada a la capital española a través de sus sabores. Cada restaurante participante construye su propia interpretación del tapeo madrileño con dos o tres tapas creadas especialmente para el festival, desde versiones más clásicas hasta propuestas originales y creativas inspiradas en la cocina española. Bajo el concepto “Tu pasaporte a España”, Tapeando invita a recorrer bares y restaurantes de cada ciudad, probar tapas inspiradas en la Comunidad de Madrid y vivir, por unos días, la experiencia de tapear como si se estuviera en la capital española. Una forma deliciosa de viajar sin moverse de la mesa.