Cena de Navidad en el Nuevo Club

 
Por Marco Fernández de Araoz Diez de Rivera,

Cena de Navidad en el Nuevo Club: tradición y homenaje a la alta cocina madrileña

El pasado 15 de enero, los Académicos de la Madrileña nos reunimos en el Nuevo Club para celebrar nuestra Cena de Navidad, agradeciendo especialmente a Tomás Gaytán de Ayala, Conde de Valdellano, presidente del Nuevo Club por su hospitalidad. Los brigadieres Álvaro Palacios y Marco Fernández de Araoz propusimos a Rogelio Enríquez presidente de la Academia Madrileña de la Gastronomía una celebración a los orígenes de la Alta Gastronomía en España.

El Nuevo Club, fundado en 1888, ocupa un lugar destacado en la historia de la gastronomía madrileña. En sus primeros años, Madrid contaba con tabernas y casas de comidas, pero carecía de una oferta gastronómica comparable a la de París. Los fundadores del club apostaron por la excelencia culinaria, trayendo cocineros franceses que introdujeron técnicas y platos sofisticados, convirtiendo al Nuevo Club en referente gastronómico y punto de encuentro de la élite social y diplomática, así como de la Casa Real. Por ello, se considera el kilómetro cero de la alta cocina en España.

La cena fue también un reconocimiento a quienes, hace más de un siglo, impulsaron el interés por la buena mesa y la innovación culinaria. Figuras como Teodoro Bardají Mas, que supo fusionar la tradición nacional con la influencia francesa, y el Conde de los Andes, socio del Nuevo Club y creador de la Cofradía de la Buena Mesa, de la que surgiría en 1972 la primera guía de restaurantes de España, otorgando los reconocidos Soles que, con el tiempo, se transformarían en los Soles Campsa y actualmente en los Soles Repsol. Posteriormente, nació la Academia Española de la Gastronomía, impulsada por la Marquesa de Poza —hija del Conde de los Andes— y Rafael Anson. Gracias a su labor, se creó una red de Academias Regionales y, finalmente, se consiguió que la Academia Española alcanzara el rango de “Real Academia de la Gastronomía”, otorgando a la gastronomía el reconocimiento de interés cultural al mismo nivel que la historia, las letras o la medicina.

Para diseñar el menú, contamos con Federico Palacios y Manolo Melgar, ambos socios Encargados de Comedor y Cofrades de la Buena Mesa, fue un homenaje a la cocina clásica: bogavante a la Parisienne, lomo de corzo tres salsas con patatas soufflé y soufflé Grand Marnier. La dificultad de servir el soufflé a veinticinco comensales a la vez nos recordó el esfuerzo y la dedicación que exige la alta cocina.

La velada concluyó con el tradicional amigo invisible, en un ambiente distendido y gastronómico, reafirmando el valor de compartir y celebrar la cultura culinaria madrileña.

Marco Fernández de Araoz Diez de Rivera