El Real Sitio y los Reyes de Inglaterra

por Javier Oyarbide Apalategui

 

Mi vida está vinculada de muchas formas y por muchos motivos a El Escorial. Aquí he pasado, desde muy pequeño, todos los fines de semana y vacaciones de mi vida. Actualmente es mi lugar de residencia. 

Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 y no precisamente por mis correrías, que han sido muchas y muy buenas. 

También se le dice Real Sitio por su vinculación con los reyes y reinas de la historia de España. 

Además del regio Monasterio, podemos disfrutar visitando La Casita del Príncipe y La Casita de Arriba, dos palacetes que fueron hogar para varios herederos al trono, entre ellos el Rey Don Juan Carlos I cuando todavía era Príncipe de Asturias. 

La Casita de Arriba está saliendo hacia Ávila, a mano izquierda, nada más pasar la entrada principal del club de golf La Herrería. Merece la pena hacer una parada y caminar por su jardín. Además de ser gratuito el paseo, es fácil poder aparcar. Yo ando con frecuencia por la zona y hago siempre una incursión, ya que me trae grandes y emotivos recuerdos por la impresión que me causó el evento que allí se celebró a principio de los noventa y en el que tuve el honor de participar.

Nos llamaron de Palacio para servir un almuerzo de cuatro personas en El Escorial, concretamente en La Casita de Arriba. Nos advirtieron que se trataba de un evento muy discreto y además de máxima seguridad. 

Cuando hablamos del menú nos insistieron y mucho en que debíamos elaborarlo marcando un profundo acento español ya que los invitados de nuestros Reyes eran extranjeros, concretamente ingleses, y tenían que ser agasajados con productos y platos representativos de nuestra gastronomía.

Los invitados no fueron otros que La Reina Isabel II de Inglaterra y su consorte Don Felipe, Duque de Edimburgo. 

Los cuatro monarcas a solas, así, en petit-comité.

Afuera, no parecía que allí fuese a tener lugar un acontecimiento tan magno, pues la discreción era absoluta, pero ya les digo yo que la vigilancia también lo fue.

Nos revisaron todo con mucho detalle. Los perros policía, que eran muy majos y  listos, tenían más querencia por las neveras isotérmicas que contenían los alimentos que por otros complementos, quizás más sospechosos, que conformaban nuestro equipo de trabajo. 

Me quedé con la boca abierta al observar los baúles que contenían la mantelería, la vajilla, la cristalería y la cubertería que se usaron para ornamentar aquella íntima comida. Eran de corte muy clásico y antiguo, porcelanas y vidrios con labrados dorados sublimes e imponentes. 

Pensaba yo, quién habría comido y bebido en aquel ajuar tan rigurosamente custodiado. 

Hubo jamón y lomo ibéricos, croquetas, chistorra, verduras de Tudela, bacalao ajoarriero, bogavante, merluza en salsa verde, leche frita, bartolillos y canutillos rellenos de crema pastelera entre otros. La teja de Zalacain fue bienvenida también.

Comieron disfrutando mucho de nuestra suculenta y variada gastronomía española y los vinos seleccionados, para la ocasión, fueron más que discretos, nada de botellas inalcanzables o míticas. Pienso que Don Juan Carlos se lo olía y yo me quedé perplejo porque Los Británicos bebieron agua tónica del tiempo y cerveza Guinness sin enfriar también. Yo diría como un poquito “at home”.

Pasados unos días recibimos una llamada de la Embajada británica preguntando si sería posible hacerles llegar aquellas “red sausages” tan ricas que habían entusiasmado a la Reina Isabel II de Inglaterra. 

Claro, era la chistorra, no podía ser otra cosa que la chistorra la que había conquistado mayormente el paladar de Su Majestad. Allí fuimos con unos cuantos kilos en ristras recién llegadas de Arbizu, cumpliendo con el himno que dice “God save The Queen”

La historia se ha repetido más veces y la chistorra ha estado desde entonces presente en Buckingham Palace y también en el Britannia yacht. De Balmoral no tenemos certeza, pero seguro que rebuscando en la despensa encontraremos el embutido navarro también. 

Con todo mi profundo respeto a Sus Majestades, que tanto y tanto han hecho y siguen haciendo por la gastronomía de España. 

Señores, gracias

Por |2021-01-05T10:29:55+01:00enero 5th, 2021|Opinión, Recuerdos|Sin comentarios
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