BIENVENIDA
Buenas noches y bienvenidos un año más al día de la gastronomía de Madrid. Muchísimas gracias a todos por acompañarnos.
Queremos agradecer al Ayuntamiento de Madrid que, en esta ocasión, nos deje esta estupenda casa, para celebrar estos premios que ya están en su 9ª edición.
Como todos sabéis, estos premios siempre han tenido lugar en otoño. Era una tradición… y también un pequeño quebradero de cabeza. Entre ferias, cosechas, eventos y agendas imposibles, cada año costaba más encontrar una fecha que nos viniera bien a todos. Por eso este año hemos decidido adelantarlos y celebrarlos antes del verano.
Desde 2016 reconocemos en esta ceremonia anual lo mejor de la cultura gastronómica madrileña, y lo hacemos sabedores de que somos los que mejor la conocemos. Estos premios se han consolidado como un referente del sector, impulsor de la economía y la cultura madrileña.
Repasando los premiados de otros años, y viendo los galardonados de este, me doy cuenta de que lo realmente importante a la hora de conceder estos reconocimientos sois las personas. Sí, en ocasiones hemos premiado a empresas o establecimientos, pero siempre fijándonos en las personas excepcionales que hay detrás de ellos.
Muchos de estos proyectos no tendrían sentido fuera de Madrid. Todos ellos poseen un espíritu madrileño que conforma la personalidad de esta Comunidad. Porque, aunque Madrid se haya convertido en una ciudad cosmopolita y capital gastronómica mundial, lo que hace que sea así de auténtica y especial sois todos vosotros, las personas que estáis detrás.
Recuerdo que, hace un par de años, cuando acababa de llegar, y tuvimos que preparar los premios en apenas una semana, hablé con Luís, mi antecesor, que me dijo: “llamar a los premiados es lo más bonito que vas a hacer en toda tu presidencia” y tenía toda la razón.
Una vez más he tenido el privilegio de compartir la emoción, la sorpresa y, en muchos casos, la profunda alegría que cada premiado me ha transmitido al recibir la noticia.
Muchos lleváis años —a veces décadas— trabajando con pasión, en silencio, sin esperar aplausos y convencidos de que nadie se acuerda de vosotros. Pero sí, nosotros sí que nos acordamos. Y no solo hoy, que os subimos a un escenario, sino cada día del año. Para eso está esta Academia: para mirar con atención, para escuchar lo que pasa en los fogones, en las salas, en los mercados y en las calles. Para reconocer el esfuerzo, la constancia y el alma que hay detrás de cada proyecto. Estos premios son solo la parte visible de un compromiso que es constante. Porque no hay gastronomía sin memoria, y no hay ciudad sin sus gentes.
Con este reconocimiento queremos agradeceros vuestra dedicación, vuestro trabajo y vuestra entrega; no solo a vuestros clientes, sino a Madrid. Vosotros construís Madrid y vosotros conseguís que Madrid sea la ciudad y la Comunidad que es. Somos nosotros los que os estamos agradecidos. Y por eso desde aquí va nuestro aplauso y nuestro cariño.
No quiero despedirme sin dar las gracias a la Comunidad de Madrid, a Mahou San Miguel, a Vinos de Madrid y a Arturo Sánchez. Y por supuesto a todos los académicos, especialmente a Roberto Rábano, Helena Vaello, Ana de Fuentes y Charo Astorga que se han dejado la piel en la organización de estos premios.
Muchísimas gracias, de corazón. Y que viva la gastronomía madrileña.
GALERÍA DE PREMIADOS

PREMIO RESTAURANTE/ COCINA
Pabú
En apenas un año desde su apertura, este íntimo restaurante ubicado en el barrio de Chamartín se ha hecho un hueco entre los imprescindibles de Madrid. Coco Montes, formado en L’Arpège de París, ofrece una gastronomía que gira en torno a la cocina de microtemporada y que cambia a diario al ritmo del producto fresco y de temporada. Uno de los elementos más distintivos es la cocina visible a través de un suelo acristalado en el recibidor, que permite observar al equipo en plena acción desde una perspectiva única. La excelencia, simplicidad y respeto por la materia prima son los pilares de la cocina del chef madrileño, que ya ha sido reconocido con una estrella Michelin y un Sol Guía Repsol.

PREMIO SUMILLER
Miguel Laredo
Miguel Laredo está al frente de la bodega de Taberna Laredo desde hace más de tres décadas. Su trabajo constante y su pasión se reflejan en la cuidada selección de vinos nacionales e internacionales, con especial atención en champanes y de Borgoña, de este emblemático restaurante del barrio de El Retiro. Miguel, junto a sus hermanos David y Javier ha consolidado Taberna Laredo como un referente gastronómico que combina cocina tradicional española de temporada, con un toque contemporáneo, que se ha convertido en punto de encuentro para los amantes de la buena mesa y los profesionales del vino.

PREMIO COCINA DE MERCADO
Barrera
Barrera es una joya escondida de la cocina tradicional en la capital, uno de esos lugares que una vez los descubres se convierten en imprescindibles. Al frente de esta casa de comidas familiar, ubicada en el barrio de Chamberí, está Ana Barrera, alma de un negocio que brilla por su propuesta gastronómica de temporada que no tiene carta fija. Ella misma se encarga a diario de dar las sugerencias a los comensales, según los ingredientes que llegan del mercado, en un comedor cálido y elegante, que recuerda a los salones burgueses de otra época.

PREMIO COCINA INTERNACIONAL
Lana
Tres años han bastado para que Lana se haya convertido en un referente de la carne a la parrilla en Madrid. Los hermanos argentinos Martín y Joaquín Narváiz pusieron en marcha este restaurante en 2022, en plena calle Ponzano, donde ofrecen una experiencia con las brasas como gran protagonista. Esta embajada argentina te envuelve con su olor a humo, a ascuas, por las pasan diferentes cortes de carne madurada de calidad. Además, destaca también por su bodega, una selección de vinos, con más de mil referencias únicamente de origen argentino. Todo esto ha llevado a Lana a conseguir dos Soles Guía Repsol y a situarse el número 18 de los 101 World’s Best Steak Restaurants.

PREMIO VINOS Y LICORES
La Caníbal
La Caníbal se ha convertido en uno de los espacios más singulares y comprometidos del panorama gastronómico madrileño. Desde su apertura en la calle Argumosa, en el corazón de Lavapiés, y tras heredar el espíritu del clásico O Pazo de Lugo, este lugar ha centrado su propuesta en los vinos naturales, las cervezas artesanas y la cocina con sello propio. En los fogones, el chef Miguel Santamaría elabora una cocina directa y sabrosa que le han llevado a lograr algunos reconocimientos como la mejor tapa de Madrid.

PREMIO DULCE & REPOSTERÍA
La Pajarita
La Pajarita continúa en Madrid tras más de 170 años de historia. Esta confitería se fundó en 1852 por Don Vicente Hijós y Palacio y se consolidó como uno de los establecimientos emblemáticos para disfrutar de un dulce en la capital. La familia Aznárez continúa con un legado que ha sobrevivido a modas y cambios de ubicación y que siempre ha conquistado a generaciones de madrileños con sus chocolates, tés y, sobre todo, con sus célebres caramelos de violeta. Hoy en día conservan su método artesanal para elaborar los productos a base de materias primas de calidad y técnicas manuales del más alto estilo.

PREMIO PRODUCTO DE MADRID
Anís de Chinchón
Este licor anisado es uno de los más ligados a la memoria gustativa de Madrid, elaborado exclusivamente en la localidad que le da nombre, Chinchón. Este clásico, con carácter madrileño, mantiene un proceso de destilación artesanal, que parte de semillas de anís verde maceradas y se lleva a cabo en alambiques de cobre. Sus variedades, que van desde el dulce hasta el seco especial, están presenten en las recetas dulces tradicionales de nuestro país, en cócteles y en las sobremesas.

PREMIO PUESTO DE MERCADO
Ernesto Prieto
Ernesto Prieto Abad puso la primera piedra de este proyecto, que se ha convertido en un emblema del pescado y el marisco en Madrid, hace más de seis décadas. Esta casa se estableció definitivamente en el Mercado de Chamartín en 1963 y desde entonces tres generaciones han dado continuidad a este puesto de mercado con una combinación de tradición y vanguardia. La familia Prieto mantiene intactos los valores de excelencia y calidad que les han convertido en referente para cocineros, hosteleros y amantes del buen comer.

PREMIO PROYECTO EMPRESARIAL GASTRONÓMICO
Grupo Triciclo
Javier Goya, Javier Mayor y David Alfonso pusieron en marcha este proyecto con la idea de crear el restaurante donde a ellos mismos les gustaría comer. Este grupo se ha consolidado como uno de los referentes de la escena gastronómica de la capital. En 2013 arrancaron con Triciclo, una casa de comidas contemporánea que apuesta por una cocina sencilla con productos de temporada. Según pasaron los años, los tres chefs ampliaron su propuesta con espacios con Sua, un asador moderno enfocado en las brasas y la cocina de mercado. Taberna Triciclo es su versión más informal, con aires castizos, donde ofrecen platillos tradicionales y Villa Verbena, su restaurante con vistas al lago de la Casa de Campo, ofrece una cocina honesta y de temporada.

PREMIO LA CATAPA
La Catapa
A escasos metros del Parque del Retiro se encuentra la Taberna La Catapa. Este establecimiento, que abrió sus puertas en 2010, está liderado por el chef Miguel Ángel Jiménez, que ha sabido combinar la cocina tradicional española con una visión moderna, apostando siempre por el producto de temporada. Para unos, este restaurante de la calle Menorca es una de las mejores barras de Madrid, y para otros, es una casa de comidas de las más fiables y sofisticadas. En cualquier caso, el cocinero que lidera este proyecto pone sobre la mesa tapas, con una excelsa técnica, y platos elaborados con los ingredientes que marca la temporalidad. Además, es una parada obligatoria para todos aquellos que son amantes del vino, con una bodega que alberga una amplia variedad de referencias.

PREMIO RECONOCIMIENTO A TODA UNA VIDA
Pedro Guiñales (Casa Pedro)
Pedro Guiñales es parte de la memoria viva de la gastronomía madrileña. Al frente de Casa Pedro, uno de los restaurantes más antiguos de la Comunidad de Madrid, este hostelero representa a la séptima generación de una saga familiar que puso en marcha Casa Rafa en 1702 con el nombre de Casa de la Pascuala. Pedro ha sabido mantener el espíritu de una casa de comidas, con más de tres siglos de antigüedad, respetando el recetario tradicional y una atención al cliente marca de la casa. Actualmente, a su lado, se encuentra su hija Irene para garantizar la continuidad de un legado generacional de oficio.


































